Curiosidades | La respiración

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Hace unos días, Jesús Ramos, publicó en su blog un artículo sobre la respiración dividido en dos entregas, en donde nos explica la importancia de respirar correctamente y explica alguna que otra técnica para conseguirlo. Así que, aquí tenéis la primera y la segunda parte de este artículo que recomiendo leer ya que os puede ser de utilidad.

El caso, es que esto me dio una idea para un nuevo artículo, relacionado también con la respiración, pero en esta ocasión, sobre lo que ocurre en nuestro cuerpo cuando levantamos pesas y utilizamos nuestra respiración incorrectamente.

¿Habéis visto alguna vez un vídeo de un halterófilo desmayándose y/o vomitando después de levantar un peso?

Si alguna vez os preguntasteis el porqué de esto, hoy os contaré la ciencia que se encuentra detrás de todos esos vídeos y que podemos hacer para que no terminemos con la cara reposando plácidamente sobre el suelo, así que si no quieres acabar como esta pobre ardilla, sigue leyendo.

¿Qué ocurre en nuestro cuerpo?

Cuando realizamos un levantamiento pesado, por lo general, mantenemos la respiración mientras ejercemos fuerza, esto se conoce como maniobra de valsalva. A algunos les sale de forma inconsciente y otros, tienen que practicar y realizar ejercicios respiratorios para ser conscientes de lo que están haciendo.
Esta maniobra, produce en nuestro cuerpo una presión interna que nos da estabilidad y junto con la musculatura, se forma un bloque capaz de soportar más peso. 

Hasta aquí todo va bien pero, además de esto, existen otros cambios debido a esta presión un poco preocupantes. 
La presión nos sirve de soporte, pero su exceso impide la circulación sanguínea y tanto las pulsaciones como la presión arterial se disparan para intentar satisfacer la demanda de oxígeno, además de esto el exceso de presión  también comprime el estómago y, es llegados a este punto, cuando la cosa se complica y podemos terminar echando una pequeña cabezada y/o con nuestro preciado preentreno por los suelos.

Durante la repetición, debido a la presión que se ejerce sobre el estómago, este se comprime y su contenido, inevitablemente va a buscar la salida más rápida al exterior. Básicamente es lo mismo que ocurre cuando se comprime una botella de agua abierta y llena. Por otro lado, al finalizar la repetición algunos tienden a expulsar el aire de golpe lo que produce una rápida pérdida de presión arterial y bajada brusca de pulsaciones, lo que es sinónimo de oxígeno insuficiente en el cerebro, que irremediablemente terminará en desmayo.

¿Cómo evitamos estos problemas?

La solución es simple. En vez de mantener la respiración durante todo el recorrido, ya que en ocasiones el peso es tan elevado que nos lleva cierto tiempo completar la repetición y la presión es demasiado elevada, inhalar antes de comenzar e ir exhalando poco a poco mientras ejercemos la fuerza o, al menos, finalizada la repetición expulsar el aire poco a poco y no de golpe. De esta forma la presión se irá poco a poco y al terminar la repetición, no habrá ningún problema.

Seguramente a quien no le salga de forma natural, al principio le cueste ser consciente de su respiración, pero trabajando distintas técnicas para mejorarla, llegará a hacerlo correctamente sin darse cuenta.

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